viernes, 3 de julio de 2020


Federico Cantú 1907-1989  y la obra Mural Historica
De la Crónica Mexicana, de Domingo Chimalpáhin:

…en este año murió el señor Moteuczomatzin Xocóytl, tlatoani de Tenochtitlan, en el mes de julio, y en tecuilhuitontli, según la antigua cuenta de las veintenas; entonces, perseguidos, los españoles se fueron a Tlaxcallan, tras salir de Tenochtitlan huyendo de noche.1
De las Cartas de Relación de Hernán Cortés:
Desamparada así la fortaleza, con mucha riqueza así de vuestra alteza como de los españoles y mía, me salí lo más secreto que yo pude, sacando conmigo un hijo y dos hijas del dicho Mutezuma y Cacamacín, señor de Aculuacán, y al otro su hermano que yo había puesto en su lugar, y a otros señores de provincias y ciudades que allí tenía presos. Y llegando a las puentes que los indios tenían quitadas, a la primera de ellas se echó la puente que yo traía hecha, con poco trabajo, porque no hubo quien la resistiése, excepto ciertas velas que en ella estaban, las cuales apellidaban tan recio que antes de llegar a la segunda estaba infinita gente de los contrarios sobre nosotros, combatiéndonos por todas partes, así desde el agua como de la tierra; y yo pasé presto con cinco de caballo y cien peones, con los cuales pasé a nado todas las puentes y las gané hasta la tierra firme. Y dejando aquella gente a la delantera, torné a la rezaga donde hallé que peleaban reciamente, y que era sin comparación el daño que los nuestros recibían, así los españoles como los indios de Tascaltecal que con nosotros estaban, y así a todos los mataron, y muchas naturales de los españoles; y asimismo habían muerto muchos españoles y caballos y perdido todo el oro y joyas y ropa y otras muchas cosas que sacabamos, y toda la artillería. 



Recogidos los que estaban vivos, echélos adelante, y yo con tres o cuatro de caballo y hasta veinte peones que osaron quedar conmigo, me fui en la rezaga peleando con los indios hasta llegar a una ciudad que se dice Tacuba, que está fuera de la calzada, de que Dios sabe cuánto trabajo y peligro recibí; porque todas las veces que volvía sobre los contrarios salía lleno de flechas y viras y apedreado, porque como era agua de la una parte y de otra, herían a su salvo sin temor. A los que salían a tierra, luego volvíamos sobre ellos y saltaban al agua, así que recibían muy poco daño si no eran algunos que con los muchos se tropezaban unos con otros y caían y aquellos morían. Y con este trabajo y fatiga llevé toda la gente hasta la dicha ciudad de Tacuba, sin me matar ni herir ningún español ni indio, sino fue uno de los de caballo que iba conmigo en la rezaga; y no menos peleaban así en la delantera como por los lados, aunque la mayor fuerza era en las espadas por do venía la gente de la gran ciudad. 
Y llegando a la dicha ciudad de Tacuba hallé toda la gente remolinada en una plaza, que no sabía donde ir, a los cuales yo di prisa que se saliesen al campo antes que se recreciese más gente en la dicha ciudad y tomasen las azoteas, porque nos harían de ellas mucho daño. Y los que llevaban la delantera dijeron que no sabían por donde habían de salir, y yo los hice quedar en la rezaga y tomé la delantera hasta los sacar fuera de la dicha ciudad, y esperé en unas labranzas; y cuando llegó la rezaga supe que habían recibido algún daño, y que habían muerto algunos españoles e indios, y que se quedaba por el camino mucho oro perdido, lo cual los indios cogían; y allí estuve hasta que pasó toda la gente peleando con los indios, en tal manera, que los detuve para que los peones tomasen un cerro donde estaba una torre y aposento fuerte, el cual tomaron sin recibir algún daño porque no me partí de allí ni dejé pasar los contrarios hasta haber tomado ellos el cerro, en que Dios sabe el trabajo y fatiga que allí se recibió, porque ya no había caballo, de veinte y cuatro que nos habían quedado, que pudiese correr, ni caballero que pudiese alzar el brazo, ni peón sano que pudiese menearse. Llegados al dicho aposento nos fortalecimos en él, y allí nos cercaron y estuvimos cercados hasta noche, sin nos dejar descansar una hora. En este desbarato se halló por copia, que murieron ciento cincuenta españoles y cuarenta y cinco yeguas y caballos, y más de dos mil indios que servían a los españoles, entre los cuales mataron al hijo e hijas de Mutezuma, y a todos los otros señores que traíamos presos.

De los testimonios indígenas recopilados en Visión de los Vencidos:
Cuando hubo anochecido, cuando llegó la medianoche, salieron los españoles en compacta formación y también los tlaxcaltecas todos. Los españoles iban delante y los tlaxcaltecas los iban siguiendo, iban pegados a sus espaldas. Cual si fueran un muro se estrechaba con aquéllos. 
Llevaban consigo puentes portátiles de madera. Los fueron poniendo sobre los canales: sobre ellos iban pasando.
En aquella sazón estaba lloviendo, ligeramente como rocío, eran gotas ligeras, como cuando se riega, era una lluvia muy menuda.
Aún pudieron pasar los canales de Tecpantzingo, Tzapotlan, Atenchicalco. Pero cuando llegaron al de Mixcoatechialtitlan, que es el canal que se halla en cuarto lugar, fueron vistos: ya se van fuera.
Una mujer que sacaba agua los vio y al momento alzó el grito y dijo:
—Mexicanos… ¡Andad hacia acá: ya se van, ya se van traspasando los canales vuestros enemigos!… ¡Se van a escondidas!…
Entonces gritó un hombre sobre el templo de Huitzilopochtli. Bien se difundió su grito sobre la gente, todo mundo oía su grito:
—Guerreros, capitanes, mexicanos… ¡se van vuestros enemigos! Venid a perseguirlos. Con barcas defendidas con escudos… con todo el cuerpo en el camino.
Y cuando esto se oyó, luego un rumor se alza. Luego se ponen en plan de combate los que tienen barcas defendidas. Siguen, reman afanosos, azotan sus barcas, van dando fuertes remos a sus barcas. Se dirígen hacia Mictlantonco, hacia Macuiltepec.
Las barcas defendidas por escudos, por un lado y otro vienen a encontrarlos. Se lanzan contra ellos. Eran barcas guarnicionales de los Tenochtitlan, eran barcas guarnicionales de los de Tlatelolco. 
Otros también fueron a pie, se dirigieron rectamente a Nonohualco, encaminando hacia Tlacopan. Intentaban cortarles la retirada. 
Entonces los que tripulaban las barcas defendidas por escudos, lanzaron sus dardos contra los españoles. De uno y de otro lado los dardos caían.
Pero los españoles también tiraban a los mexicanos. Lanzaban pasadores, y también tiros de arcabuz. De un lado y de otro había muertos. Eran tocados por las flechas los españoles, y eran tocados los tlaxcaltecas. Pero también eran tocados por los proyectiles los mexicanos.
Pues cuando los españoles hubieron llegado a Tlaltecayohuacan, en donde es el Canal de los Toltecas, fue como si se derrumbaran, como si desde un cerro se despeñaran. Todos allí se arrojaron, se dejaron ir al precipicio. Los de Tlaxcala, los de Tliliuhquitepec, y los españoles, y los de a caballo y algunas mujeres.
Pronto con ellos el canal quedó lleno, con ellos cegado quedó. Y aquellos que iban siguiendo, sobre los hombres, sobre los cuerpos, pasaron y salieron a la otra orilla.
Pero al llegar a Petlacalco en donde hay otro canal, en paz y quietamente lo pasaron sobre el puente portátil de madera.
Allí tomaron reposo, allí cobraron aliento, allí se sintieron hombres. 
Y cuando hubieron llegado a Popotla amaneció, esclareció el cielo: allí, refrigerados ya, a lo lejos tenían combate. 
Pero allí llegaron dando alaridos, hechos una bola en torno de ellos los mexicanos . . 


De la Relación de la Conquista de Fray Bernardino de Sahagún:
Los capitanes valerosos muestran su valor y su industria en las mayores necesidades, y ansí el valeroso capitán D. Hernando Cortés, mostró su animosidad y industria, a un tiempo él y los suyos estaban a punto de perderse acorralados y cercados dentro de su mismo fuerte, y sin esperanza de ningún socorro sino de sólo Dios. Esforzado con esta esperanza y con su valeroso ánimo, habló a todos los suyos que se aparejasen para salir de aquel peligro en que estaban, así en lo temporal como en lo espiritual. Dijoles tales cosas acerca destos dos puntos, que los que estaban desesperados de su vida y aun de su salvación, fueron movidos a confianza de salvar sus vidas y sus almas, y hicieron alegremente todos lo que él les persuadió que hiciesen en lo espiritual y en lo corporal; de manera que aparejados con fianza para poder salir, y salvar sus vidas pasando por medio de sus enemigos innumerables a la honra que él les dijo que saliesen con confianza y con esfuerzo, salieron por donde él mandó, y por el concierto que él puso en la manera de proceder su camino. Esto fue a la media noche, y salieron todos con gran orden y con gran silencio, comenzando a proceder por su camino, llevando las puentes levadizas consigo. El primer foso que toparon pasáronle con las puentes: este lugar se llama Tecpantzinco. Habiendo pasado este foso, una muger que iba a tomar agua del, viólos como iban en silencio, y todos ordenados, y luego dio voces llamando a los mexicanos para que saliesen contra sus enemigos que secretamente se iban huyendo. A la voz de esta muger despertó una de las velas que guardaban, que era un hombre con otros que estaban encima de una torre o Cú de Huitzilopochtli, y mirando, vio como iban todos los españoles fuera del fuerte, y comenzó a dar voces que se oyeron entre todos los mexicanos para que acudiesen a cerrar el camino a sus enemigos que se iban. Luego por el agua y por la tierra comenzaron a venir en canoas y a pie gran multitud de soldados, y comenzóse a trabar la batalla entre los españoles y los mexicanos, y el capitán D. Hernando Cortés comenzó a discurrir por el medio los suyos desde la retaguardia hasta la vanguardia peleando y esforzando a los suyos con voces muy amorosas y estimulativas. Desque llegaron los españoles a un foso más ancho que los otros, que se llama Tolteacali, por la gran prisa que les deban de ambas partes del camino, comenzaron a caer en aquel foso, y cayeron tantos, que de españoles y de indios, y de caballos y de cargas, el foso se hinchó hasta arriba, cayendo los unos sobre los otros, y los otros sobre los otros; de manera que todos los de bagaje quedaron allí ahogados, y los de la retaguardia pasaron sobre los muertos. Los españoles que aquí quedaron muertos fueron trescientos, y de los tlaxcaltecas y otros indios amigos fueron más de dos mil

De la Historia Verdadera de Bernal Díaz del Castillo:
Pues de que supimos el concierto que Cortés había hecho de la manera que habíamos de salir e ir aquella noche a los puentes, y como hacía algo oscuro y había niebla y lloviznaba, antes de medianoche se comenzó a traer la puente y caminar el fardaje y los caballos y la yegua y los tascaltecas cargados con el oro; y de presto se puso la puente y pasó Cortés y los demás que consigo traía primero, y muchos de caballo.Y estando en esto suenan las voces y cornetas y gritas y silbos de los mexicanos, y decían en su lengua a los tel Tatelulco: “¡Salí presto con vuestras canoas, que se van los teules, y atajaldos, que no quede ninguno a vida!”. Y cuando no me cato, vimos tantos escuadrones de guerreros sobre nosotros y toda la laguna cuajada de canoas, que no nos podíamos valer, y muchos de nuestros soldados ya habían pasado. 
Y esperando desta manera, cargan tanta multitud de mexicanos a quitar la puente y a herir y matar en los nuestros, que no se daban a manos. Y como la desdicha es mala en tales tiempos, ocurre un mal sobre otro: como llovía, resbalaron dos caballos y caen en la laguna. Y como aquello lo vimos yo y otros de los de Cortés, nos pusimos en salvo de esa parte de la puente, y cargaron tanto guerrero, que por bien que peleábamos, no se pudo más aprovechar de la puente. Por manera que en aquel paso y abertura de agua presto se hinchó de caballos muertos y de indios e indias y naborias y fardaje y petacas. Y temiendo no nos acabasen de matar, tiramos por nuestra calzada adelante y hallamos muchos escuadrones que estaban aguardándonos con lanzas grandes, y nos decían palabras vitupiriosas, y entre ellas decía: “¡Oh cuilones, y aún vivos quedáis!” Y a estocadas y cuchilladas que les dábamos pasabamos, aunque hirieron allí a seis de los que íbamos. Pues quizá había algún concierto cómo lo habíamos concertado; ¡maldito aquél! Porque Cortés y los capitanes y soldados que pasaron primero a caballo por salvarse y llegar a tierra firme y asegurar sus vidas aguijaron por la calzada adelante, y no la erraron; también salieron en salvo los caballos con el oro y los tascaltecas. Y digo que si aguardáramos, ansí los de a caballo como los soldados, unos a otros en las puentes, todos feneciéramos, que no quedara ninguno a vida. 




Y la causa es ésta: porque yendo por la calzada, ya que arremetíamos a los escuadrones mexicanos, de la una parte es agua y de la otra parte azoteas, y la laguna llena de canoas. No podíamos hacer cosa ninguna, pues escopetas y ballestas, todas quedaban en la puente, y siendo de noche, ¿qué podíamos hacer sino lo que hacíamos? ¿Qué era arremeter y dar algunas cuchilladas a los que nos venían a echar mano, y andar y pasar adelante hasta salir de las calzadas? Y si fuera de día, muy peor fuera. Y aun los que escapamos fue Nuestro Señor servido de ello.Y para quien no vio aquella noche la multitud de guerreros que sobre nosotros estaban, y las canoas que dellos andaban arrebatar nuestros soldados, es cosa de espanto. Ya que íbamos por nuestra calzada adelante, cabe el pueblo de Tacuba, adonde ya estaba Cortés con todos los capitanes, Gonzalo de Sandoval y Cristóbal de Olí, y otros de caballo de los que pasaron delante, decían a voces: “Señor capitán, aguardemos, que vamos huyendo y los dejamos morir en las puentes, tornémoslos a amparar, si algunos han quedado, y no salen ni vienen ninguno.” Y la respuesta de Cortés fue que los que habíamos salido era milagro. Y luego volvió con los de a caballo y soldados que no estaban heridos, y no anduvieron mucho trecho, porque luego vino Pedro de Alvarado bien herido, a pie, con una lanza en la mano, porque la yegua alazana ya se la había muerto, y traía consigo cuatro soldados tan heridos como él y ocho tascaltecas, todos corriendo sangre de muchas heridas. Y entre tanto que fue Cortés por la calzada con los demás capitanes, reparamos en los patios de Tacuba. Ya habían venido de México muchos escuadrones, dando voces a dar mandado a Tacuba y a otro pueblo que se dice Escapulzaco. Por manera que comenzaron a tirar cara y piedra y flecha y con sus lanzas grandes, y nosotros hacíamos algunas arremetidas en que nos defendíamos y ofendíamos. 
Volvamos al Pedro de Alvarado, que como Cortés y los demás capitanes le encontraron de aquella manera y vieron que no venían más soldados, se le saltaron las lágrimas de los ojos…







martes, 28 de enero de 2020




Federico Cantú Garza  - murió un dia como hoy 29 de enero en 1989
Nació el 3 de marzo de 1907, estudió a los 14 años en la Escuela de Pintura al Aire Libre de Coyoacán, y radicó en Europa, entre 1924 y 1934 y Estados Unidos entre 1938-1941.
Su estancia en la Grande Chaumière y la Academia Colarossi en París derivó en el tratamiento de temas históricos y religiosos, que desarrolló en algunas de sus obras.
Formó parte de la Escuela Mexicana de Pintura, etapa de producción plástica que se dio al concluir la Revolución, en un esfuerzo por reconstruir el tejido social y promover la identidad nacional.


Entre 1940 y 1950 realizó obras murales, principalmente a solicitud de particulares, mientras que en la década de 1960 realizó obras públicas entre las que destacan relieves y esculturas para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS )
En Marzo de 1957 Federico Cantú cumplía 50 años 
Estaba pintando la ( como lo muestra esta foto )
 ultima sección de los murales
De la Pinacoteca Virreinal , también trabajaba en dos murales 
Del edificio IMSS de reforma con los temas de Quetzalcóatl
Y una maternidad yacente.
y sin mas cuando el cumplía 50 ya su obra había alcanzado la inmortalidad
con sus pinturas del Museo Vaticano.

Testimonios en el Arte Bo CYDT
Adolfo Cantú       Art Consultant & Specialist
Colección Cantú Y de Teresa
Copyright © 1989-2020

miércoles, 18 de diciembre de 2019


Federico Cantú 1907-1989

El Evangelio según San Juan



Entre 1957-58 Federico Cantú trabajo en los anteproyectos y la realización de los murales y vitrales de la capilla de los misioneros de Guadalupe, con una visión que solo se logra teniendo un amplio conocimiento de los temas bíblicos , ahí realizaría la serie de temas que a lo largo de la capilla dan forma y color a dicho recinto.
Curiosamente, en ninguna de las tantas publicaciones que dedicadas a la obra de Cantú , se describe la iconografía de la obra! Quizá la grandeza de
la crucifixión eclipso cualquier comentario! 
Los evangelistas 
Federico decide colocar a los cuatro evangelistas dispuestos en los cuatro puntos de la capilla , describiendo pictóricamente hablando, algún pasaje sobresaliente de cada uno de los evangelios.
La Pasión según San Juan 
Aquí Federico presenta el Cristo muerto recostado en un petate, con la idea de mostrar de una manera mas nacionalista dicha imagen . En esta obra podemos apreciar la figura de Juan que aparece escribiendo el evangelio y representado por una águila .


El Evangelio de Juan, también llamado Evangelio según san Juan o Evangelio según Juan es el cuarto de los evangelios canónicos constitutivos del Nuevo Testamento. Se caracteriza por las marcadas diferencias estilísticas y temáticas, como así también por las divergencias en su esquema cronológico y topográfico respecto de los otros tres, llamados evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas).
El Evangelio de Juan no solo contiene muchos pasajes sin equivalente en los otros evangelios canónicos, sino que aun los pasajes con cierta similitud son presentados de forma totalmente diversa en cuanto al contenido, al lenguaje, a las expresiones y giros con que predica Jesús de Nazaret y a los lugares de su ministerio. La tradición apostólica atribuye la autoría de este evangelio a Juan el apóstol y evangelista aunque, dada la falta de unidad en su redacción final, el estilo y la fecha supuesta de redacción (en torno al año 90 d. C.), entre otros puntos, se cuestiona tanto la autoría en sí como sus alcances (redactor, comunidad responsable). Existe la posibilidad de que el Evangelio de Juan fuera fruto de la comunidad fundada alrededor de uno de los discípulos de Jesús, presentado en el evangelio con el título de «discípulo a quien Jesús amaba», seguramente la de Éfeso.
Entre las características del Evangelio de Juan, se acepta ampliamente la de ser un escrito para la meditación en el que sobresalen los discursos como forma de reflexión en torno a la figura de Jesús de Nazaret, a quien se presenta desde el prólogo como el Logos, la Palabra eterna de Dios. Es un evangelio sumamente simbólico y litúrgico, que enmarca el ministerio público de Jesús en la sucesión de festividades judías (entre ellas, la Pascua judía, la Fiesta de la dedicación o de las luminarias y la Fiesta de los tabernáculos o de las tiendas). Muchos estudiosos han visto en el Evangelio de Juan un carácter marcadamente místico.

Adolfo Cantú

martes, 26 de noviembre de 2019


Cada año Dedicamos nuestro expertiz  en la preparación de nuevas curadurías
Nuevas ideas surgen y nuevos caminos se diseñan para esta serie de narrativas 
, ya estamos a días de terminar el 2019 y pronto iniciaremos los proyectos curatoriales que nos ocuparan el 2020 , ya surgen nuevas ideas que se acompañaran de muchas obras inéditas enmarcadas con las finas y complejas investigaciones 
parta nuestra colección de arte , esta nueva meta fija la ruta y el diseño de las mismas
que seguramente seguirán aportando mucho relevantes datos que enriquecerán nuestra historia

Adolfo Cantú
Colección de Arte Cantú Y de Teresa







William Josiah Redworth fue un artista visual británico que nació en 1873. Varias obras del artista han sido vendidas en subasta, entre ellas 'Polo Pony al lado de Trees and Vegetation' vendido en Tennants Auctioneers 'Spring Catalog - 3 Day Sale' en 2009. El artista murió en 1947.



En la Adquisición y preservación del Arte como patrimonio

Las obras de arte son objetos materiales complejos que pueden deteriorarse o dañarse con el tiempo.  Su cuidado y su buen resguardo dependen de muchos factores 


Cuando un coleccionista compra una obra de arte, necesita conocer su estado de conservación y calcular los posibles fenómenos de degradación y acciones para prevenirlos, calculando de antemano el lugar permanente de la obra , la temperatura, asi como la iluminación natural como la iluminación ------ 





William Josiah Redworth fue un artista visual británico que nació en 1873. Varias obras del artista han sido vendidas en subasta, entre ellas 'Polo Pony al lado de Trees and Vegetation' vendido en Tennants Auctioneers 'Spring Catalog - 3 Day Sale' en 2009. El artista murió en 1947.

En la Adquisición y preservación del Arte como patrimonio

Las obras de arte son objetos materiales complejos que pueden deteriorarse o dañarse con el tiempo.  Su cuidado y su buen resguardo dependen de muchos factores 


Cuando un coleccionista compra una obra de arte, necesita conocer su estado de conservación y calcular los posibles fenómenos de degradación y acciones para prevenirlos, calculando de antemano el lugar permanente de la obra , la temperatura, asi como la iluminación natural como la iluminación ------ 




Obras


Inevitablemente Federico transita por la Escuela Japonesa , gracias a las vivencia y modas que ya se reflejaban en Montparnasse en los años 20s 




Durante un recorrido propuesto a manera de narrativa dentro de la curaduría de la expo 2019 la colección de Arte Cantú y de Teresa crea un ambiente curatorial donde una serie  de obras de caballete reflejan el calidoscopio creativo de Federico Cantú.

Esta visión creativa que lo mantuvo ocupado durante una vida se nos muestra tanto en escultura como en pintura .







En el Paris de la década de los 20s se reprodujeron momentos que de alguna manera habían terminado abruptamente , casi desplazados por los cambios y modas, es asi como a partir del fin de la Primera gran Guarra , muchos artistas se dan a la tarea de recuperar anteriores tendencias y modas , de ahí el nuevo surgimientos de la familia de arlequín y pasajes cubistas con elementos y colores novedosos 






Fue mucho mas tarde la comprensión y la recuperación de la imagen de Carranza 
Misma que se gesto en le gobierno de Ávila Camacho pero que fecundaría como imagen en la memoria de Ruiz Cortines , quien por encargo pide a Federico Cantú
La ilustración grafica incluida en el libro que narra el proyecto de Gobierno
















Cantú concluye su medio siglo con una basta obra monumental , donde surgen esos colosos descritos por Antonin Artaud en esa época donde el poeta maldito y Cantú conviven en México durante ese agitado año de 1936



sábado, 16 de noviembre de 2019

Museo CYDT


Emiliano Zapata Salazar dit El Caudillo del Sur (8 août 1879 – 10 avril 1919) fut l'un des principaux acteurs de la révolution mexicaine de 1910 contre le président Porfirio Díaz, puis de la guerre civile qui suivit le départ en exil de celui-ci en 1911.

À l'époque, le Mexique était gouverné par le général Porfirio Díaz qui accéda au pouvoir en 1876.

Après le départ de Santa Anna en 1855 une nouvelle constitution fut promulguée en 1857 par le congrès de prédominance juariste. Après une guerre de trois ans contre les conservateurs (1858-1860) dite Guerre de Réforme, les libéraux (juaristes) promulguèrent des lois de nationalisation des biens ecclésiastiques qui dépouillèrent l'Église catholique de ses terres qui furent achetées à bas prix après la chute de l'Empire de Maximilien (qui protégeait personnellement le village d'Anenecuilco, une de ses maîtresses indigènes habitant non loin) en 1867, par des spéculateurs issus des milieux juaristes libéraux vainqueurs et des propriétaires terriens Maximilien fit publier un décret qui reconnaissait la personnalité juridique des villages pour défendre leurs intérêts et exiger la restitution de leurs terres. Le 16 septembre 1866 il fit publier une loi agraire qui parlait de restitution et de dotation de terres et qui en son essence est en avance de 50 ans sur la Constitution de 1917. Cette loi ne dura pas plus longtemps que le Second Empire mexicain



viernes, 1 de noviembre de 2019



Arte Monumental Restauros , Curadurías y Proyectos CYDT

poryectosyrestauros-cydt

cumpliendo dos décadas de una incansable labor dentro de los menesteres del Arte
La colección de Arte Cantú Y de Teresa traza una ruta tan extensa como el sofisticado ramaje de un rosal , Proyectos investigaciones , restauraciones, curadurías, todos en conjunto monumentales  y asi como este próximo 2017 nos acercaremos a la celebración de dos décadas de fructífero trabajo , este sueño encauzado por el recuerdo de nuestros abuelos y fomentado por nuestros padres continuara pro nosotros y nuestras próximas generaciones , tanto el Fideicomiso Elsa y Federico
como nuestra colección CYDT legaran a Nuestra Nación la riqueza de un legado excepcional.


Restauros Curadurías  y  Proyectos monumentales  es la ventana que permite
Acercarnos por medio dela web a el mundo del ciberespacio cultural
Y aquí vamos por otra década mas donde tendremos mucho que aportar a el mundo


Adolfo Cantú 
Colección de Arte Cantú Y de Teresa

















Federico Cantú 1907-1989
Rostro de Gloria 1950
Escultura yeso patinado
30X20X17cm
Colección Cantú Y de Teresa


On Bord
S.S Mexico

New York And Cuba Mail Steamship Company
Nov 17 de 1938

Mi Gloria adorada, mucho he pensado en ti y eres antes que nadie a quien escribo
Si es cierto que debo escribirle a Diana y a Mamá, primero a ti porque necesito convencerte de lo mucho que siento tu falta de fe en mi.
Porque dudas de esa manera de mi cariño? Porque has de tener la idea de que soy un hipócrita?
Porque confundes mis enormes deseos de triunfar con otras cosas ajenas a mi 
uuu las que no he pensado siquiera, borracheras , viejas etc…

con los mayores deseos de abrirme paso he tenido que hacer este viaje en la forma que tu sabes mejor que nadie, De prisa, “bruja” y con una nerviosidad tal 
que en este momento tengo aun el dinero mexicano en la bolsa , y en el vapor no me lo cambian Tendré que cambiar una parte en Habana y otra con unos militares mexicanos polistas que viajan en este mismo barco 
El barco es bonito pero he cambiado tanto que ahora los americanosgentes que yo imaginaba como Tonny Glerias , Luis Sterets






Obra Monumental en la Unidad Independencia


Federico Cantú es uno de los pocos pintores que a pesar de pertenecer al grupo de los grandes maestros de la plástica mexicana del siglo XX su iconografía permaneció distante y no cedió al incansable acoso de las posturas de la llamada “mexicanidad”. El mismo Federico afirmaba que dentro de su obra podríamos encontrar una extensa variedad de corrientes espirituales de diferentes estilos. Sin embargo, su legado advierte un sello muy personal. 
En Cantú, la mexicanidad es universal y para entender todo este laberinto iconográfico, el artista retoma una de las frase que discutió en el café de La Rotond, con su amigo y protector Alfonso Reyes durante su larga estadía en Montparnasse de 1924 a 1934: “la única manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente universal” y agregaba “pues nunca la parte se entendió sin el todo”. 
Federico Heraclio Cantú Garza, mejor conocido como Federico Cantú, nació el 3 de marzo de 1907 en Cadereyta de Jiménez, Nuevo León. Cantú personifica uno de los más sorprendentes artistas del pasado siglo. Su obra encaja dentro de tres grandes escuelas del siglo XX: la Escuela de París, la de Nueva York y la Mexicana de Pintura, por ello se desprenden obras que abordan la comedia del arte, la mitología, la obra sacra, el retrato, los pasajes histórico-mitológicos y un sinnúmero de obras basadas en las grandes oratorias y óperas del extenso barroco europeo. 
Fue un virtuoso del buril, el cincel y el pincel. Federico dominó con la misma maestría, el arte de caballete como la pintura mural, que conocemos. 
En este recorrido, intitulado Memoria mural, Cantú recuerda en una entrevista de 1985 cómo a su temprana edad, viviendo con su madre la escritora Luisa Garza (Loreley), en San Antonio, Texas, ya estaba pintando en los pizarrones de la escuela. Entre sus temas estaban la natividad y pasajes de la historia de Estados Unidos.


textos Adolfo Cantú